Como parte de su compromiso permanente con la sostenibilidad ambiental y el desarrollo comunitario, Puerto Barú, con el apoyo del Centro de Investigación Formación y Emprendimiento (CIFEm), continúa impulsando una iniciativa integral para la sostenibilidad de la concha negra en conjunto con grupos de pescadores de los corregimientos de Chiriquí y Pedregal. Esta línea de trabajo en ciencia ciudadana, estrechamente vinculada con la salud del manglar, es liderada por el CIFEM bajo la coordinación del Dr. Manuel Zárate y el Ing. Jorge Faisal Mosquera, quienes realizan estudios de línea base evaluando las condiciones de suelo, sedimentos, agua y estructura del ecosistema.
Recientemente, se compartieron los primeros resultados obtenidos de laboratorios certificados sobre las muestras recogidas en campo, analizando en conjunto con los concheros las causas de los hallazgos. Con esta base técnica, ahora es posible decidir con precisión en qué parcelas existen las mejores condiciones para el cultivo y monitoreo de la concha negra (Anadara tuberculosa), encaminándose hacia su protección definitiva. El proyecto contempla declarar dichas parcelas como áreas de reserva protegidas para continuar los estudios científicos que permitan, a largo plazo, consumir de forma saludable un recurso altamente valorado en la cultura local.
El objetivo central es fortalecer la recuperación de la especie mediante un modelo que combine investigación aplicada, producción controlada y manejo responsable, utilizando zonas previamente evaluadas. De forma paralela, Puerto Barú acompañará el proceso de formalización y legalización de las organizaciones comunitarias para fortalecer su estructura y facilitar el trabajo con las autoridades.
Esto reafirma un modelo empresarial donde el desarrollo portuario y la conservación ambiental avanzan de la mano, utilizando la ciencia aplicada como la principal herramienta de sostenibilidad para la región.









