Un artículo publicado en la revista Science señala que el calentamiento global ha reducido notablemente la cantidad de agua que se almacena en todo el mundo en el suelo, lagos, ríos, nieve y otros lugares, con impactos potencialmente irreversibles en la agricultura y el aumento del nivel del mar. [1] El traslado significativo de agua de la tierra al océano es particularmente preocupante para la agricultura, y requeriría incrementar los esfuerzos para reducir el uso excesivo del agua.
El estudio indica que la humedad del suelo de la Tierra se redujo en más de 2.000 gigatoneladas en aproximadamente los últimos 20 años. Eso es más del doble de la pérdida de hielo de Groenlandia entre 2002 y 2006. Entretanto, ha aumentado la frecuencia de las sequías agrícolas y ecológicas, mientras el nivel global del mar se incrementa.
De esto resulta, por ejemplo, que cuando un gran evento de lluvia llega después de una sequía, y a veces conduce a grandes inundaciones, eso no significa que el agua almacenada bajo tierra se haya recuperado. Por el contrario, el estudio indica que parece que las tierras “perdieron su elasticidad para recuperar el nivel anterior”. Recuperar esa elasticidad dependerá de que los humanos tomen medidas de mitigación del cambio climático y cambien significativamente el uso del agua, pues el creciente estrés térmico en las plantas “significa que necesitan más agua”. Ante esta situación, la agricultura – y en particular la de regadío -, sigue extrayendo de la tierra más agua de lo posible, mientras los seres humanos “siguen emitiendo gases de efecto invernadero sin hacer un gran esfuerzo para revertir el rumbo.”
En lo que hace a Panamá, esto tiene especial importancia. Las lluvias son abundantes en el Istmo, pero su capacidad para retener el agua se ve afectada por el uso extensivo del suelo para la producción agropecuaria, que abusa de los agroquímicos y estimula la deforestación, y por una expansión urbana desordenada sin tratamiento adecuado de la mayor parte de las aguas servidas de las ciudades y el campo.
Todo ello incrementa los costos del trabajo necesario para hacer del agua un recurso natural, disponible dónde y cuándo es necesaria. En una sociedad con graves problemas de inequidad, esto afecta negativamente el acceso al agua de amplios sectores de población.
Nos acercamos así a una circunstancia en la que el agua puede ser un elemento natural abundante, pero un recurso natural de creciente escasez. En ese entorno debemos tomar decisiones sobre nuevos embalses para el Canal, nuevos sistemas de riego, la ampliación de acueductos y nuevos servicios de saneamiento. Tal es la situación del agua en la sociedad que tenemos. Ella comprueba que si deseamos un ambiente distinto tendremos que construir una sociedad diferente.
Alto Boquete, Panamá, 14 de abril de 2025
[1] Mellina Walling: “El almacenamiento de agua de la Tierra en el suelo, los lagos y los ríos está disminuyendo. Y es especialmente malo para la agricultura”. AP, 27 marzo 2025. https://apnews.com/article/climate-change-agriculture-soils-water-overuse-09bd84d7f5f029c4519b7eca93a061bd


